Vista del Chaucer, la obra más famosa diseñada e impresa por Kelmscott Press

En época de Morris, y tras la aplicación de los avances técnicos venidos con la Revolución Industrial, ya había llegado al mercado una primera generación de objetos fabricados en serie; según se dice, los visitantes a la Exposición Univiersal de 1851, celebrada en el Crystal Palace de Londres, se sorprendían tanto por el desarrollo tecnológico que permitía la producción masiva, como por el mal gusto y la calidad ínfima de los objetos así fabricados. Morris -entre otros- reacciona ante este hecho y se convierte en paladín de un movimiento romántico ubicado en pleno periodo victoriano, fundando "Arts & Crafts".

Trabajadores de Merton, factoría de papeles pintados de MorrisArts & Crafts reivindica el "revival" del estilo Gótico como encarnación de las esencias de lo auténticamente artesano y bello. El movimiento plantea la necesidad de la belleza (y la calidad) en el mundo de lo cotidiano tratando de sacar la obra de arte del caballete o la exposición singular para llevarla a los objetos de uso y consumo habituales. Sus principios son:

Edificios, papeles pintados, tejidos, tapices, alfombras, bordados, muebles, libros, azulejos, jarrones, vajillas, lámparas, vidrieras... son los soportes que han de ser ennoblecidos mediante el arte y a los que Morris se dedica con intensidad.

Fue coetáneo y se relacionó con: Dante Gabriel Rossetti (Jane Morris, esposa de William, es la modelo preferida de este pintor prerrafaelista), Bernard Show, Madox Brown y Aubrey Beardsley, entre otros. William Morris tuvo una influencia decisiva en el pensamiento estético del siglo XIX y en los postulados plásticos del modernismo, ya en el siglo XX.

© María Luisa Saura, 2006