Propiedad intelectual

Hace unos años participé en un interesante debate en un foro mexicano especializado en cuestiones de diseño, Vecindad Gráfica, a propósito del tema del derecho de la propiedad intelectual y derechos de explotación para los creadores visuales. Cuatro años después, el tema sigue apareciendo en buscadores y es, con frecuencia, citado, así que he decidido incorporarlo como contenido aquí:

Derechos de autor y propiedad intelectual en diseño gráfico

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Yo todavia no me gano la vida con esto, ni siquiera gano como para hacerme autónomo, pero todos mis clientes tienen por delante un contrato de 3, 4, 5 páginas donde por lo menos la mitad se refiere específicamente a los derechos.

LoboLarsen

Trabajo en una editorial y aquí lidiamos a diario con los derechos de autor. Si expones tus dudas concretamente, intentaré responderlas. Te anticipo una cosa: si quieres ser legal, hay que pagar hasta para orinar en un váter de diseño.

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En mi caso la empresa donde trabajo ( y con la q mal vivo) tras el éxito de un par de proyectos que contenían ilustraciones mias han decidido iniciar trámites para registrarlas... Mi duda es si pueden, o si con el hecho de registrarlo me pueden denunciar por copiarme a mi mismo jeje, he leído algo interesante por ahí que decía q aunque las imágenes sean suyas no pueden modificarlas... es eso cierto? gracias!

catimouse

Hola
La propiedad intelectual (la autoría de algo), está reconocida como un Derecho Humano y, por tanto, es inalienable... ahora bien: si la propiedad intelectual lo es de imágenes o ilustraciones (y esto ya creo que va en función de la legislación al respecto de los países concretos), nos encontramos con que la propiedad intelectual es poco más o menos una filfa: se supone -al menos en España- que el ilustrador o fotógrafo que venden su obra para la publicación que, junto a ésta -y salvo que en contrato se pacte de otra manera- vende los derechos de explotación de la misma; esto significa que un editor que la comprase podría lucrarse con la misma vendiéndola a otros países para ediciones en otro idioma, por ejemplo sin que el autor percibiera un céntimo por dicha transacción.

Al autor le queda el recurso al pataleo, que además es caro: contratar una agencia -que las hay- que siguiese en el mundo la publicación de su obra para impedir esas publicaciones, pues la autoría intelectual da capacidad al autor para decidir cómo ha de ser publicado su trabajo y es posible -en España al menos- limitar el gran poder del que pueden gozar los editores en este sentido.

Por contrapartida, y ante tales situaciones, yo he visto a algún editor manipular la obra de algún autor transformándola mediante las sofisticadas posibilidades que nos brindan los programas de diseño... Como suena.

Saludos

Alguien

Ya puestos...

"Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora."

Permíteme, querida Catimuose, hacer algunas precisiones a tu intervención:

Escribes: "si la propiedad intelectual lo es de imágenes o ilustraciones nos encontramos con que la propiedad intelectual es poco más o menos una filfa".

La propiedad intelectual (autoría) siempre es y será de la persona (o equipo) que ha realizado las imágenes, aunque por el ejemplo que describes parece que confundes propiedad intelectual con los derechos inherentes a ella, por ejemplo los de explotación. Los derechos de explotación pueden cambiar de manos, pero la propiedad intelectual, no. Legalmente, imposible el engaño.

Escribes: "se supone -al menos en España- que el ilustrador o fotógrafo que venden su obra para la publicación que, junto a ésta -y salvo que en contrato se pacte de otra manera- vende los derechos de explotación de la misma".

Habitualmente suele ser al revés (en España y en todas partes): el editor compra los derechos de explotación de la obra (para poder publicarla y ganar dinero) y no la propia obra (que sólo le sirve para colgarla en la pared) puesto que la compra de la obra no implica la cesión de los derechos de explotación y viceversa.

Lo que ocurre es que la cesión de los derechos de explotación puede ser total (el editor puede explotar la obra como le plazca y durante tiempo ilimitado, aunque con algunas limitaciones legales) o parcial (para una publicación concreta, un idioma concreto y/o por tiempo limitado). En el primer caso, puede tener su lógica que el editor compre derechos y obra en el mismo paquete, puesto que el autor ya no puede comerciar más con esa obra.

Escribes: "esto significa que un editor que la comprase podría lucrarse con la misma vendiéndola a otros países para ediciones en otro idioma, por ejemplo sin que el autor percibiera un céntimo por dicha transacción".

Cierta la primera parte si el editor ha comprado los derechos de explotación totales. No cierta la segunda parte, puesto que el autor habría cobrado mucho dinero por la cesión total.

Ya que este es un foro de diseño, un ejemplo adecuado: por el diseño de un logotipo se cobra mucho dinero porque se ceden al cliente los derechos de explotación totales (para aplicar por tiempo indefinido en papelería, en web, en folletos, en carteles, en envases... y en elementos que ni el autor ni el cliente se imaginan en el momento de realizar el negocio). En cambio, por el diseño de un folleto se cobra mucho menos porque se ceden derechos parciales de explotación del diseño (para una edición de mil ejemplares y en español, por ejemplo).

Catimouse

Hola Alguien,
Copio y pego una parte del contrato que me propone una editorial con la que habitualmente trabajo; se trata de una de las más importantes de España y... del mundo, dado que publican y no poco en Europa y América. Mi trabajo va a ser de ilustración y maquetación. Obviamente voy a poner XXX en el lugar destinado a la publicación y ZZZ en el lugar destinado al producto:

"XXX ostenta la propiedad intelectual de ZZZ en su totalidad y de sus ejecuciones en los ámbitos que se acuerden, pudiendo utilizar libremente, en el desarrollo de sus objetivos empresariales, tanto el proyecto como sus ejecuciones."

Obviamente podría negarme a tal contrato, pero no tengo duda alguna al respecto de que ya haría otro u otra el trabajo.

Por otro lado, no creo confundir los derechos derivados de la propiedad y los derivados de la explotación... Igual no me expresé con la suficiente claridad. Espero hacerlo ahora: He trabajado en algunas editoriales. Según lo que yo he visto en ellas, los derechos de autor -siempre que la autoría sea del texto de una obra- suele ser de más fácil control y los contratos suelen ser menos leoninos; al menos los que yo he visto... y suelen estipular cosas como porcentajes para el autor por reediciones de la obra, ediciones en otros países...

Supongo que, en el caso de importantes ilustradores o fotógrafos que trabajan en el panorama internacional y que perciben grandes sumas de dinero por su trabajo, los contratos que realicen con las editoras no incluirán cláusulas como esa -absolutmante real: recibí ayer el contrato- que he pegado arriba.

La propiedad intelectual, incluye varios aspectos: los de índole moral y los de carácter económico; dado que debo pagar todos los meses un montón de facturas, no voy a hablar de los primeros y sí de los segundos.

Los derechos económicos derivados de a autoría de una obra, se dividen en
A) Derechos de explotación (descritos éstos en los artículos 17 a 21 de la ley sobre propiedad intelectual del ministerio de cultura de España de 1990)
B) Derechos de simple remuneración.

Los derechos de explotación que la ley de España reserva a los autores visuales son los siguientes:

- Derecho de reproducción
- Derecho de distribución
- Derecho de comunicación pública,

(Como ves, Alguien, el autor tiene derechos de explotación)

Los de remuneración, además de la obvia por el trabajo realizado, son éstos:

- Derecho de participación al 3% de la reventa de la obra cuando ésta supere un importe de 300.000 pts (1800 €)
- Derecho a percibir cantidades por la reproducción de las obras mediante aparatos reprográficos o cualquier otro soporte visual o audiovisual.

Y para terminar: ¿Dónde quedan los derechos de autor ante contratos como ese que, en parte, copié más arriba?

También se me ocurre otra reflexión: la autoría intelectual es un derecho humano. Igual sucede con el derecho a la vida. Seguro que todos conocemos unos cuantos casos en los que este segundo derecho, mucho más trascendente que el primero, se vulnera... y no pasa nada o casi nada que no sea que se publica algún titular en algún periódico.

Ah... y otra cosa, desgraciadamente no percibo tanto dinero por mis obras.

Saludos

catimouse

Alguien

Querida Catimouse, sigo puntualizando, no con ánimo de polemizar, sino para aclarar conceptos.

Previo: la Ley de Propiedad Intelectual vigente en España data de 1996 (con modificaciones referidas a las bases de datos de 1998) .

El contrato: "XXX ostenta la propiedad intelectual de ZZZ en su totalidad y de sus ejecuciones en los ámbitos que se acuerden, pudiendo utilizar libremente, en el desarrollo de sus objetivos empresariales, tanto el proyecto como sus ejecuciones."

Este contrato es ilegal puesto que "La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación" (Artículo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual). Si tu eres la autora, la propiedad intelectual es siempre tuya. El contrato debería decir "XXX (la editorial) ostenta los DERECHOS de propiedad intelectual de ZZZ (una obra) en su totalidad".

Escribes: "Según lo que yo he visto en ellas (las editoriales), los derechos de autor -siempre que la autoría sea del texto de una obra- suele ser de más fácil control y los contratos suelen ser menos leoninos".

Los derechos de autor son los mismos para un escritor que para un ilustrador. Lo que ocurre es que las editoriales se aprovechan de las ganas de publicar de centenares de jóvenes ilustradores para imponerles contratos "leoninos" que ningún escritor aceptaría (por tradición conocen mejor sus derechos). En cualquier caso, señalas que la editorial te PROPONE este contrato. Puedes decidir aceptarlo tal cual o presentarles una contrapropuesta. Es tu decisión (con sus consecuencias).

Escribes: "Como ves, Alguien, el autor tiene derechos de explotación".

Efectivamente. No dije lo contrario sino que escribí que los derechos de explotación correponden al autor pero que los puede ceder (al contrario que la propiedad intelectual o autoría) y además expliqué que las modalidades más habituales de derechos de explotación son de totalidad o parciales.

Escribes: "Derecho de participación al 3% de la reventa de la obra cuando ésta supere un importe de 300.000 pts (1800 €)".

Cierto... pero no te afecta puesto que "Se exceptúan de lo dispuesto en el párrafo anterior las obras de artes aplicadas" (Artículo 24.1). Y la ilustración es una obra de arte aplicada. Ese derecho se refiere a las obras de arte tipo pinturas, esculturas, etc.

Escribes: "Derecho a percibir cantidades por la reproducción de las obras mediante aparatos reprográficos o cualquier otro soporte visual o audiovisual."

Cierto, pero los encargados de pagar estas cantidades son las entidades de gestión de derechos (sociedades de autores) a las que el Estado transfiere el dinero recaudado por la venta de fotocopiadoras o CDs (los famosos cánones). Y lamentablemente para los ilustradores, las únicas gestoras que funcionan con eficacia son las de autores musicales.

Escribes: "Ah... y otra cosa, desgraciadamente no percibo tanto dinero por mis obras."

Al tiempo. Poquísimos autores cobran mucho dinero ya desde el inicio de su carrera profesional. Eso se consigue con esfuerzo, tiempo, constancia, suerte y naturalmente con talento creativo... y sobretodo comercial (algo que suele escasear en los creativos y por lo que siempre sugiero asociarse con un vendedor de su obra).

Catimouse

Hola de nuevo Alguien:

Tengo 44 años. Y no soy una joven ilustradora. Trabajo en esta profesión desde 1987 (hace 18 años). Conozco a profesionales que trabajan en lo mismo desde hace más años todavía... y, por lo general, quien más quien menos, se queja de la filfa, insisto, filfa, que los derechos de autor suponen para los creadores visuales. Creo que tengo experiencia. Y, también, sé lo que he visto en las editoriales en las que he trabajado. Por ejemplo: ¿qué pasa con los derechos de autor cuando el autor es "un negro"? (En España, y dentro del mundillo editorial, un negro es el autor de una obra que no va a firmar... pues trabaja por encargo del editor o del "supuesto autor").

En cualquier caso, no pueden fundamentarse los contratos abusivos y la usurpación por parte de algunos editores, en el deseo de publicar (y quizá la necesidad económica) que tienen los más jóvenes profesionales. El que redacta un contrato de esas características ya sabe lo que hace y sabe cómo hacerlo para no pillarse los dedos.

Por cierto que agradezco la aclaración de que el contrato que me propone mi editorial es ilegal... pero ya lo sabía. Además, contratos de ese tipo son normales (como es normal es subempleo, como son normales los "simpapeles" y la emigración ilegal, como es normal el acoso sexual en el trabajo... al menos si contemplamos las estadísticas).

Yo no discuto el que no existan los derechos de autor. Existen: lo afirmo... Lo que discuto es lo que éstos verdaderamente suponen para los autores... y muy especialmente para los creadores visuales. No me puedes convencer de lo contrario de lo que he visto. Si te contara de los problemas que tienen fotógrafos que conozco...

Te copio a ti ahora:
"Cierto, pero los encargados de pagar estas cantidades son las entidades de gestión de derechos (sociedades de autores) a las que el Estado transfiere el dinero recaudado por la venta de fotocopiadoras o CDs (los famosos cánones). Y lamentablemente para los ilustradores, las únicas gestoras que funcionan con eficacia son las de autores musicales".

Pues eso, lamentablemente, los derechos de autor para los creadores visuales son una filfa. Gracias de nuevo.

Luego tenemos lo del factor suerte... igual no tengo mucha (aunque trabajo bastante, trabajo bien, y me gusta mi trabajo... y para como está el patio...)

Pasa buen día o buena tarde o el periodo del día que esté pasando en el lugar en el que estés, Alguien.

Saludos

catimouse

Alguien

Querida Catimuose, mi insistencia en temas como los derechos de los creativos no pretende reflejar la realidad (de todo hay en la vida del Señor) sino lo que debería ser (y para algunos es) la realidad, dando a conocer a quienes no lo sepan (especialmente a los jóvenes que empiezan), que hay leyes que protegen sus derechos. Si alguien conoce sus derechos (y deberes) y no los ejerce no puede culpar a otros de su probable vida profesional insatisfactoria (y naturalmente no me refiero a ti sino que generalizo).

Leyendo foros se intuye un gran desconocimiento de lo que es el negocio, repito: NEGOCIO del diseño, de la ilustración o de la fotografía. Un ejemplo: aún no he encontrado en un foro a nadie que haya hecho un elemental Plan de Empresa para tener una cierta idea de sus posibilidades de éxito. Y otro: en un foro de (se supone) profesionales del diseño, ni un solo diseñador firmaba contratos con sus clientes. Y como consecuencia, se pueden leer montones de quejas de lo mal que está la profesión (una buena excusa para autoengañarse) o de quejas de impagos (o malpagos, que es lo mismo).

Y esa es la parte en la que estoy interesado. De la misma manera que la Declaración de los Derechos Humanos (ya que la hemos citado) es el marco adecuado de relación social pero no en todas partes es una realidad, lo mismo ocurre con los derechos y deberes (y no sólo de autoría) de los profesionales creativos: hay un marco adecuado de negocio que no siempre puede hacerse realidad. Pero el marco existe y sólo conociéndolo se puede intentar hacerlo realidad.

Y unos apuntes a tu última intervención:

Preguntas: "¿qué pasa con los derechos de autor cuando el autor es "un negro"?

No pasa nada que no sea legal. Y además se respetan los derechos de todo el mundo: el "negro" vende los derechos totales de su obra al editor o al "supuesto autor" y éste publica la obra como le plazca.

Podría añadirse que también vende algo invendible como es la propiedad intelectual (la autoría) puesto que su obra saldrá publicada bajo otra firma, pero en realidad no la vende, sino que se acoge al Artículo 6.1 de la Ley de Propiedad Intelectual: "Se presumirá autor, salvo prueba en contrario, a quien aparezca como tal en la obra, mediante su nombre, firma o signo que lo identifique." Y todos contentos.

Escribes: "En cualquier caso, no pueden fundamentarse los contratos abusivos y la usurpación por parte de algunos editores, en el deseo de publicar (y quizá la necesidad económica) que tienen los más jóvenes profesionales. El que redacta un contrato de esas características ya sabe lo que hace y sabe cómo hacerlo para no pillarse los dedos".

El deseo de publicar (o la necesidad económica) no tienen que pagarla los editores. En cualquier caso, esto es un negocio y el mercado está lleno de jóvenes profesionales creativos francamente "malos" (a los cuales el editor impondrá sus condiciones), muchos profesionales "mediocres" (con los que el editor tal vez negocie algún punto del contrato) y poquísimos profesionales "muy buenos" (ante los cuales el editor se bajará los pantalones. Y excusa la expresión gráfica). Como en todos los negocios, este es excelente para los profesionales "muy buenos"... y para los "mediocres" si tienen vista comercial.

Escribes: "No me puedes convencer de lo contrario de lo que he visto"

No pretendo convencerte. Sólo expongo otro punto de vista (otra realidad).

Ha sido un placer debatir contigo. Buenas noches desde la ciudad de los prodigios.

Nota: en mi anterior intervención la máquina ha interpretado que un 8 y un paréntesi era un icono. El 199 más icono es, en realidad, 1998.

Catimouse

Pues nada Alguien querido desde la ciudad de los prodigios... vamos a tener que contratarte para que nos hagas de asesor comercial. El placer igual desde una ciudad gatuna

Catimouse


© María Luisa Saura, 2006